
Las subastas holandesas son un mercado internacional para un surtido amplio y elaborado de productos de la horticultura ornamental holandesa y extranjera. Para poder comprar en una subasta holandesa ya no hace falta hacerlo a través del “reloj de la subasta”. No importa dónde uno se encuentre. Desde cualquier sitio del mundo se puede comprar en línea. Por otra parte, los cultivadores podrán ver inmediatamente los resultados de la venta en Internet y ver por qué precio se venden sus productos. El comercio digital de flores y plantas está creciendo explosivamente. En este momento, la tercera parte de las transacciones se realiza por vía digital. Se espera que los próximos diez años esta participación crezca al 80%. Además de innovaciones en el campo del producto y de la prestación de servicios, el sector de la horticultura ornamental presta mucha atención al consumo de energía. A más tardar en 2020, el sector quiere dejar atrás el uso de los combustibles fósiles.
Entre 1980 y 2003, el sector holandés de la horticultura en invernadero logró reducir a la mitad el consumo de energía por unidad de producto. En 2010, el ahorro debe haber aumentado al 65%. Bajo el nombre de “Programa Invernadero como Fuente de Energía”, el sector apuesta por cinco puntos de lanza: la energía solar, la geotermia, los biocombustibles, las variedades ahorradoras de energía y una mejor aplicación de la luz solar. De esta manera, a largo plazo, el sector puede convertirse de consumidor de energía en suministrador de energía. Ya en este momento, más del 10% de la electricidad para uso doméstico en Holanda la suministran los horticultores que tienen una instalación para la conexión térmica. Los viveros van a suministrar el calor residual a las viviendas.